Julieta Schallenberg

¿Por qué son importantes las energías renovables al hablar del turismo que queremos?

OS5DDB0



Desde la simplicidad del profano en materia turística, yo suelo diferenciar dos tipos de turista: el que viene a disfrutar de “sol y playa” que le daría igual estar aquí que en cualquier otro sitio con mucho sol, pocas nubes y alcohol barato (un ejemplo extremo es el turista que busca experiencias como el “balconing” ) y el turista que viene a Canarias para disfrutar de nuestro buen clima pero que también viene a disfrutar de un entorno único, por sus pueblos, por sus rutas de senderismo, por la calidez de su gente, por los deportes acuáticos o por un sin fin de otras causas por las que creo que Canarias es realmente un entorno privilegiado.


Yo, personalmente, prefiero el segundo tipo de turista, y no solamente porque es más respetuoso con el entorno sino que además también suele tener un mayor poder adquisitivo. En más de una ocasión el refrán “más es menos” se cumple, y éste podría ser un ejemplo, un menor número de turistas con mayor poder adquisitivo, que cuide el entorno, que deje más dinero en los negocios locales y consuma menos territorio, agua o energía y que podría dejar mucha más riqueza en Canarias que un número mayor de turistas con “todo incluido” que paga en origen y poco, muy poco, deja en Canarias.


Si queremos atraer a este turista más concienciado y que gusta de cuidar su entorno también tendremos que ofrecer ese sello distintivo que convierta a Canarias en un destino sostenible. A título ilustrativo voy a poner dos ejemplos que me vienen a la mente. Hace un tiempo visité la isla de Samsoe (Dinamarca), isla que desde hace años tiene el objetivo de convertirse en una isla 100% renovable. En una visita técnica por la isla me hablaron de la importancia del cooperativismo y de actuar como sociedad por el bien común. Y me dijeron algo que nunca se me olvidará: “Aquí es un símbolo de estatus social tener un panel solar en el tejado de tu casa, no un mercedes delante de tu puerta”. Más recientemente, este año, en unas jornadas que tuvieron lugar aquí con asistentes de toda Europa, me volví a sorprender gratamente cuando oí a uno de los asistentes (que era del Norte de Europa) pedir en la pausa para el café que, por favor, le diesen vaso de cristal y no de plástico. Estos ejemplos no hacen sino confirmar el cuidado por el medio y la concienciación por la sostenibilidad que se tiene en muchos países europeos que son nuestro principal caladero de turistas.


Las energías renovables son uno de los grandes exponentes de la sostenibilidad y, como tal, uno de los mejores escaparates para nuestra imagen como tierra que cuida su entorno, máxime cuando tenemos grandes cantidades de energías renovables, sobre todo de viento y de sol. Hace muchos años participé en un proyecto para sustituir los actuales kioskos de playa de Maspalomas y Playa del Inglés por unos kioskos con materiales sostenibles que además se abastecían con energía solar, en lugar de utilizar los actuales grupos electrógenos que no sólo producen contaminación por humos sino también acústica. Es una pena que el proyecto lleve más de 15 años en algún cajón. Es sólo un ejemplo, de los miles de ejemplos que nos ayudarían a dar esa imagen de sostenibilidad que Canarias se merece. Quién sabe, quizá a los turistas tampoco les importe pagar un euro (sólo un euro, pero que serían 10 millones de euros al año) para contribuir a la sostenibilidad en Canarias si el entorno que se encuentran es sostenible… eso sí, que el euro sea finalista… que sino a saber en qué cajón termina.

Comentarios