La relación entre Canarias, cambio climático, salud y las passivhaus

Ecológico, basado en los principios de la economía circular, se ubica en un pequeño solar urbano del barrio fundacional de Las Palmas

Passiv gc


"¿Passivhaus en Canarias?...¿Estamos locos?", se pregunta Eva Rodríguez Cid, responsable de que en el corazón de Las Palmas se pueda certificar la relación entre cambio climático, la salud de las personas y la forma en que se relacionan con las construcciones, aunque sea en medio de una ciudad, incluso en su barrio más antiguo, como Vegueta.


Airlab es un proyecto piloto en altura en GranCanaria, con un claro objetivo: servir de referencia para la adaptación y mitigación del cambio climático en las Islas Canarias como depurador del aire urbano. "Ecológico, basado en los principios de la economía circular, se ubicará en un pequeño solar urbano del barrio fundacional de Las Palmas, siendo un entorno protegido por Patrimonio. Tendrá una mínima huella de carbono, consumo de energía casi nulo bajo estándar Passivhaus, estructura de madera CLT y materiales sostenibles, además de generar energía mediante renovables", explica la arquitecta.


El edificio es concebido como residencia vacacional y ocupa una parcela mínima en el casco histórico, con un local en la planta baja, además de una vivienda en la primera, la segunda y la terraza. La extensión construida es de 39,40m2 por planta. Al construirse en Gran Canaria, pretende derribar el mito de que el estándar Passivhaus solo es necesario en climas fríos. 


Aunque se implementará en varios aspectos, la idea central es ·adoptar el estándar Passivhaus por la óptima calidad del aire interior que éste obtiene", unido en este caso al prefiltrado del aire a través de las raíces de la vegetación en cubierta.


El estándar Passivhaus se asocia habitualmente a la alta eficiencia energética, un estándar de consumo energético casi nulo, que permite a su vez reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera y obtener un alto confort, a la vez que se optimiza la calidad del aire interior y "por tanto las salud de los ocupantes, permitiendo poder adaptar las edificaciones al cambio climático que están sufriendo en la región canaria".


En los últimos diez años se han multiplicado en número e intensidad los periodos de calima (aire con alta concentración de partículas en suspensión procedente del desierto del Sáhara) que sufren las islas, algo que está afectando directamente a la salud, sobre todo de pequeños y mayores.


Los treinta expertos integrantes del proyecto ‘ClimaImpacto’ , para el estudio y cuantificación del cambio climático en la región canaria concluyeron que los impactos que el cambio climático produce en la salud de las personas en Canarias, con datos de hace diez años, detallan un aumento en un 12% de las urgencias médicas por crisis asmáticas, de las bronquitis en niños y neumonías en mayores, aumento exponencial de dermatitis atópicas y, a largo plazo, incidencia en enfermedades cardiovasculares.



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