¿Electrodoméstico de gas o eléctrico? La respuesta que te sorprenderá

La principal ventaja del calentador a gas frente al termo eléctrico es que permite disponer de agua caliente de forma ilimitada


Electricidad gas



La crisis energética actual lleva a muchos usuarios a revisar sus contratos de luz y gas y plantearse un cambio en sus electrodomésticos de cocina, así como en sus instalaciones para la calefacción o el agua caliente.


Gana Energía, empresa comercializadora independiente de luz y gas, ha analizado los pros y los contras de utilizar cada tipo de energía para poder optar por la que no solo ofrezca un mayor ahorro sino que a la vez se ajuste a los gustos y hábitos de consumo de cada usuario.


¿Cocina eléctrica o de gas?

Las ventajas de las cocinas eléctricas son múltiples, pero el precio no es una de ellas. A la pregunta ¿qué es más económico cocinar con gas o electricidad? la respuesta es, claramente, el gas natural.


Sin embargo, las cocinas eléctricas tienen muchas otras ventajas que pueden hacer decantarse por ellas como facilidad de limpieza y mantenimiento y control de la temperatura, además de la seguridad.


En las cocinas eléctricas hay que distinguir, además, entre la tradicional vitrocerámica y los sistemas de inducción, porque tienen importantes diferencias en precio y características. La vitrocerámica tiene una instalación muy económica pero un consumo mucho más costoso a la larga que la inducción, debido a que necesita más tiempo a la hora de cocinar alimentos. Esto hace que con este sistema se gaste hasta un 50% más, suponiendo cerca de un 15% del gasto de electrodomésticos en los hogares españoles.


¿Termo eléctrico o calentador a gas?

El agua caliente representa alrededor del 25% del consumo de energía de una casa. Por eso, es importante saber elegir entre termo eléctrico o calentador a gas para pagar menos luz y gas.


En términos generales, el calentador a gas consume menos energía que el termo eléctrico ya que este está en funcionamiento de manera continua para mantener el agua caliente aunque no la utilices. Mientras que el primero solo se activa cuando se abre el grifo. Aunque ahora ya existen algunos termos eléctricos programables que permiten decidir la hora de encendido y apagado.


La principal ventaja del calentador a gas frente al termo eléctrico es que permite disponer de agua caliente de forma ilimitada, mientras que el eléctrico tiene una limitación del tanque que puede agotarse.

Por el contrario, hay que tener en cuenta que en lugares en los que hace mucho frío, el consumo de gas aumenta al tener que calentar las tuberías, exigiendo un esfuerzo extra del calentador.


Por tanto, según la recomendación de Gana Energía, el calentador de gas es perfecto para consumos mayores (familias con hijos), mientras que para pequeños consumos o personas que viven solas y segundas residencias, la mejor opción es un calentador eléctrico.


¿Y la calefacción?

La calefacción representa más de la mitad del consumo de gas natural de los hogares. Por eso, es importante analizar el sistema que mejor se adapte a nuestros hábitos. Esto dependerá de varios factores como el tipo de vivienda, tamaño, el uso que se le vaya a dar e incluso el clima de la zona.


El gas natural suele ser más eficaz para calentar una vivienda de manera homogénea, rápida y con un menor consumo de energía aunque también tiene como inconvenientes un coste de instalación inicial y que no llega a todas las zonas (como en el caso de algunas zonas rurales o aisladas)


La calefacción eléctrica, si bien la instalación es mucho más sencilla y menos costosa, a la larga, puede suponer un gasto mayor a final de mes.


En su comparativa, Gana Energía recomienda el gas natural como mejor opción de climatización en términos generales y apuesta por la calefacción eléctrica como un buen sistema de calefacción para pisos pequeños y segundas residencias en las que el consumo va a ser puntual o que se encuentran en zonas de costa o con temperaturas suaves durante el invierno.


Tanto si se opta por la electricidad o el gas para calentar la vivienda, es recomendable elegir siempre una caldera de bajo consumo y prestar atención a la eficiencia energética de los electrodomésticos así como hacer un uso racional de la calefacción. Cuando no hay  más remedio que encenderla, es importante no excederse con la temperatura, basta con configurarla entre 19 y 23ºC.


Por último, Gana Energía recomienda consultar cualquier duda con un asesor energético y revisar las tarifas contratadas para elegir la que mejor se adapte a cada usuario, lo que permite ahorrar hasta un 30% en las facturas de luz y gas.

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